Cómo superar la dependencia emocional: la diferencia entre el amor sano y el amor tóxico

La dependencia emocional es un estado psicológico que se caracteriza por establecer relaciones de pareja inestables, destructivas, y en muchos casos extremadamente destructivas.

Las relaciones personales constituyen un pilar de la conducta humana, que empuja de manera natural a las persona a generar lazos de confianza con sus semejantes. Podemos afirmar que las relaciones personales son imprescindibles para tener una vida sana y equilibrada. Sin embargo, en algunos casos, especialmente con respecto a las relaciones de pareja,  se encuentran en un estado tóxico  y de dependencia, que acaba generando graves problemas de autoestima, adicción a la otra persona, además de distorsiones cognitivas como el autoengaño y la negación de la información.

¿Cómo reconocer la dependencia emocional?

Cuando una relación presenta por alguno de sus miembros, una demanda excesiva de afecto y una necesidad ser querido, que lleva a la persona a que su felicidad dependa por completo de su pareja, podemos estar ante un cuadro de dependencia emocional.

En muchos casos, este estado no es permanente, si no que se presenta de forma temporal y se corrige de manera natural. Sin embargo, cuando este estado se prolonga en el tiempo, nos encontramos ante un cuadro claro de dependencia emocional, el cual debe ser tratado con la misma seriedad que otros tipos de adicción.

En el siguiente artículo puedes encontrar más información sobre el Tratamiento de la dependencia emocional.

Habitualmente las personas que sufren de dependencia emocional, llevan experimentando a lo largo de su vida este tipo de problema, con distintas parejas y en situaciones diversas. Rasgos muy reconocibles de este trastorno son, un gran miedo a estar solo y no poder concebir su vida si no es al lado de su pareja sentimental.

Señales como incapacidad de poder hacer planes por separados, conductas de obsesión, control y vigilancia, pueden formar parte de un cuadro de dependencia emocional.

Diferencia entre una relación sana y una relación de dependencia

Por comparación también podemos llegar a reconocer una situación de dependencia emocional, de modo que, resulta importante también explicar aquellas conductas que no forman parte de este trastorno. Las relaciones sanas y equilibradas, a diferencia de las relaciones de dependencia, se constituyen libremente y por la voluntad de ambos miembros sin buscar en la otra persona la autosatisfacción de las necesidades afectivas personales. Esto significa simplemente, que en una relación sana, ninguno de los miembros tendrá la imperiosa necesidad de mantener la relación sin importar el daño sufrido, o lo que haya pasado.

Naturalmente, las relaciones sanas y equilibradas también sufren problemas, escoyos y situaciones de tensión y dolor. Esto sucede por la propia de la naturaleza de las relaciones humanas, y no tiene por qué constituir un problema de dependencia. Situaciones que en una pareja sana no constituyen ningún tipo de problema, como puede ser compartir momentos de cariño y afecto con amigos y/o familia, en una relación de dependencia pueden suponer momentos de tensión, inestabilidad y comportamientos inmaduros, que vienen motivados por la creencia de tener una necesidad absoluta de estar con su pareja, y por lo tanto, toda situación que pueda observar como un riesgo para la integridad de la misma, puede situar al miembro dependiente en un estado de miedo e inseguridad.

¿Cómo superar la dependencia emocional?

Algunas claves para superar la dependencia emocional, pasan en primer lugar por reconocer el problema y tener voluntad para solucionarlo. Señales como la necesidad de complacer a todo el mundo, pueden ser un aviso de que hay un problema de autoestima y dependencia emocional.

Algunos consejos pueden ser:

  1. Reconocer que hay un problema

No podemos solucionar aquello que no percibimos como un problema. Reconocer que hay un problema es el primer paso para poder solucionarlo.

  • Aprende a decir “no”

El equilibrio emocional es necesario para disfrutar de un mayor bienestar. Es importante aprender a decir lo que se piensa, respetando a la otra persona, pero también respetándote a ti mismo. No hay autonomía emocional, si no hay capacidad de decir que “no”.

  • Refuerza tu autoestima

Trabaja en ti mismo para reforzar tu autoestima, de modo que, puedas evitar caer en la infravaloración, y los pensamientos obsesivos.

  • Busca ayuda profesional

En muchos casos, no podrás solucionar este problema sin acudir a un especialista que pueda ayudarte con una terapia especializada.

En Impasse Adicciones  atendemos de manera individualizada y exclusiva en nuestro Centro de adicciones en Madrid, obteniendo un altísimo porcentaje de adhesión por parte de pacientes que han fracaso con otros tratamientos.

Puedes encontrarnos en:

C/ Calle Nieremberg 27, 1ºD. 28002 Madrid

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Efectos del consumo de alcohol a largo plazo en personas dependientes

La cantidad y la frecuencia con la que una persona consuma alcohol, es realmente lo más importante a la hora de determinar los efectos a largo plazo que provoca la bebida en nuestro organismo. Pero si partimos de una dependencia del alcohol y un consumo considerado de riesgo, los efectos a futuro son mucho mayores y nada buenos.

¿Quieres saber cómo afecta a largo plazo el alcohol en tu organismo?

Efectos del consumo de alcohol: Trastornos emocionales

El consumo excesivo de alcohol está muy relacionado con algunas enfermedades y trastornos emocionales, como la depresión o la ansiedad. ¿Por qué pasa esto?

El motivo es sencillo: ingerir alcohol con demasiada frecuencia, altera los niveles de serotonina en el cerebro, de hecho los disminuye. La serotonina es un neurotransmisor encargado de regular el estado de ánimo, y si lo hacemos disminuir, favorece la aparición de todo tipo de trastornos emocionales en la persona.

 

efectos del consumo de alcohol

 

Efecto del consumo de alcohol en el cerebro

En adolescentes puede frenar el desarrollo cerebral destruyendo neuronas, y en la edad adulta también afecta. El consumo en altas dosis impide el crecimiento de nuevas células y reduce en número de neuronas del cerebro en ciertas áreas concretas, sobre todo en lo que se llama ‘el cableado’ del sistema nervioso.

También afecta al hipocampo, que está encargado de la memoria. Si te emborrachas frecuentemente puedes llegar a dañar tu cerebro de forma permanente.

Efecto del consumo de alcohol en el organismo

Los efectos en los órganos de tu cuerpo también se pueden manifestar con el tiempo. Puedes sufrir diferentes enfermedades, algunas de ellas muy graves.

  • Una de las más comunes es la pancreatitis aguda, que puede derivar en la muerte.
  • El cáncer de estómago es otra grave enfermedad relacionada con el consumo excesivo de alcohol, pero no es el único cáncer: el de esófago y el cáncer hepático son otras dos graves enfermedades relacionadas directamente con el consumo.
  • La hepatitis alcohólica surge debido a la destrucción celular. Con el tiempo, el hígado evoluciona para adaptarse a la sobrecarga metabólica (hígado graso) y es cuandi puede llegar a la hepatitis y después a la cirrosis hepática. Esto degenera el órgano y puede acabar con un cáncer de hígado.
  • Anemia: la anemia puede llegar debido a que reduce los niveles de vitamina B12 en el organismo, y del ácido fólico.
  • Además de todos estos efectos, hay muchos más: disfunción eréctil e infertilidad, diabetes, mayor riesgo de infecciones bacterianas, hipertensión, arritmia cardiaca, úlceras en el estómago, ictus

tratamiento del alcoholismo

 

Efectos del consumo de alcohol: problemas sociales

Por desgracia, los efectos en el organismo no son los únicos. Además de graves problemas de salud, pueden darse muchos otros problemas a nivel social con tu entorno.

Una adicción al alcohol puede provocar que pierdas el trabajo, o que tengas problemas en tu familia. Discusiones, alteración de la percepción de la realidad, comportamientos depresivos o violentos… Como has podido ver, el consumo excesivo de alcohol alargado en el tiempo es una bomba de relojería. Además, muchos de sus efectos no se pueden reparar aunque pares el consumo. Los daños cerebrales, por ejemplo, son irreversibles aunque hayas dejado de consumir alcohol.

Llegar a tener un alzheimer precoz o enfermedades como la depresión, o un cáncer, son efectos demostradamente motivados por una ingesta de alcohol excesiva. No son sólo os efectos de ‘la borrachera’ del momento.

En Impasse somos expertos en el tratamiento de la adicción al alcohol en Madrid y ofrecemos un servicio exclusivo e individualizado que ayuda al paciente no solo a recuperarse de su adicción al consumo de alcohol, sino a comprender las causas que le han llevado a esa situación y evitar una nueva recaída.

Si tienes un problema con el alcohol, podemos ayudarte a recuperar la ilusión de vivir cada día como si fuera el primero de tu vida.

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Huir de la drogodependencia o cómo volver a dominar tu vida

Según la Organización Mundial de la Salud las drogas son “todas las sustancias que introducidas en el organismo por cualquier vía de administración, producen una alteración, de algún modo, del natural funcionamiento del sistema nervioso central”. Partiendo de esta definición comprobamos que es más sencillo de lo que parece perder el control de nuestra vida.

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Reconoce tu adicción al juego y gana la partida

Si admitir una adicción siempre conlleva dificultades, la ludopatía juega en otra liga. En incontables ocasiones ni el propio afectado, ni la familia, ni el entorno más cercano sospechan del problema.


El juego engancha porque se pierde la lógica

El cerebro entra en una dinámica muy excitante que provoca expectativas engañosas. Primer problema: a partir de la desesperación por las pérdidas se produce una confusión cognitiva que hace que la mente del jugador tienda a pensar que va a ganar una cantidad ingente o al menos, a restaurar las pérdidas.

A pesar de que la relación entre problemas financieros y adicción al juego no tienen porqué estar unidas, lo más habitual es que acabe afectando de manera directa a la economía familiar.

Las pequeñas deudas comienzan a acumularse y se vuelven cifras importantes. Mientras la familia sufre un doble disgusto: hacer frente a las deudas económicas que el ludópata ha dejado y enfrentarse al problema de la adicción al juego del integrante de la unidad familiar.

La dificultad de comprender que la adicción al juego se ha convertido en una patología también complica el desenlace. Normalmente los familiares suelen darse cuenta del problema cuando el paciente ya se encuentra en una fase avanzada.

 

Juegos casino

 

El ludópata: un jugador que no se da por vencido

Aunque los familiares confíen en los aparentes intentos de control del adicto, lo cierto es que éste, más que intentar dejarlo, suele buscar algún tipo de estratagema para recuperar el dinero que ha perdido en apuestas anteriores.

Esto provoca un aislamiento, un abandono de las responsabilidades, alteraciones del estado de ánimo donde confluyen inquietud, angustia, irritabilidad, ansiedad o depresión con euforia y felicidad. Y en los casos más extremos puede incluso llegar a repercutir en el entorno laboral del adicto.

En resumen, las complicaciones económicas y de la propia adicción suelen estar entremezcladas con una serie de problemas personales.

El rechazo social que todavía provoca la ludopatía suele derivar en sentimiento de vergüenza. Y hay que tener en mente una cuestión fundamental: es muy difícil salir de esta tendencia destructiva si no se solicita la ayuda de un especialista.

 

Ludopatía en casino

 

Gracias a Impasse puedes ganar la batalla a los problemas con el juego. Nuestra terapia es  individual y exclusiva y evita al máximo posibles recaídas. No nos centramos exclusivamente en la adicción, trabajamos con los pacientes para identificar la raíz de esta problemática.

Si tienes un problema con el juego o conoces a alguien que tenga este problema, busca ayuda profesional.

“Planta cara y hazle un jaque mate a la ludopatía”

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Cocaína y salud: los efectos más severos de la adicción

La cocaína es un producto obtenido de la planta de la coca. Es estimulante y adictivo y afecta de manera directa al cerebro. Aunque de manera habitual es consumida a través de las fosas nasales, esta droga también puede ser inhalada. A los efectos nocivos de la sustancia  en sí, se unen la peligrosidad de los elementos con las que la cocaína se fabrica y se mezcla ( talco, cafeína, anfetaminas, gasolina, etc…)


¿Qué siente una persona al consumir cocaína?

El consumo de cocaína aumenta los niveles de dopamina, el neurotransmisor responsable de los efectos placenteros y los episodios de euforia que el cerebro libera de forma natural cuando realizamos actividades como pueden ser el sexo, la comida o la lucha.

Los adictos a la cocaína refuerzan ese sentimiento de gozo en el sistema de ‘recompensa’ del cerebro cada vez que consumen. Por ello, aunque no se realice de manera continuada desarrolla cambios trascendentales en la persona que necesitará aumentar las dosis para experimentar placer o incluso sentirse ‘normales’.

Y es precisamente esa necesidad de ‘normalidad’ la que se convierte en un serio problema. Porque el consumo acaba convirtiéndose en un refugio o en una pseudo-solución a los diferentes conflictos de la vida.

Efectos del consumo de cocaína a corto plazo

El consumo de cocaína a corto plazo tiene consecuencias tanto para el adicto a la sustancia como para su entorno más cercano. Por un lado, la frecuencia incrementada de comportamientos peligrosos o extraños, la apatía o la irritabilidad forman parte del día a día. A esto hay que sumarle la pérdida del interés por los pequeños planes o los quehaceres cotidianos. El resultado es más que evidente: una desunión inmediata con las personas que antes formaban parte de su vida.

Asimismo, hay algunas secuelas generales que suelen darse en todos los consumidores de cocaína. Entre las más destacadas se encuentran la pérdida del apetito, el aumento del ritmo cardiaco, de la presión sanguínea y de la temperatura corporal. También el incremento del ritmo respiratorio, el trastorno en los hábitos del sueño o las náuseas por hiperestimulación.

También la conducta se ve trastocada en el corto plazo con secuelas que deben ser tratadas por profesionales. Ansiedad, paranoia, irritabilidad, pánico, psicosis, desorientación, agotamiento confusión o depresión, son solamente algunos de los inconvenientes de la larga lista.

Tratar de justificar el consumo de cocaína pensando que solamente se va a realizar una toma, es un problema generalizado. Los adictos a la cocaína tienden a pensar que ‘controlan’ pero una sola consumición puede provocar tolerancia y adicción. Además de problemas sexuales o la muerte repentina tras convulsiones.

Efectos del consumo de cocaína a largo plazo

Bajo esa falsa apariencia de control, el consumo va aumentando. Pasando en muchas  ocasiones del consumo en grupo a la toma en solitario.

Entre las consecuencias a largo plazo se encuentran los daños permanentes en el sistema circulatorio del corazón y cerebro. Estos pueden ocasionar ataques al corazón, apoplejía o la muerte por daño renal.

El deterioro progresivo de la memoria que lleva a la confusión y disminución del intelecto del adicto o la falta de consciencia.

Pero hay que destacar algo fundamental: la variante a la hora de consumir también tiene consecuencias nefastas. Si la cocaína es inhalada es muy probable la destrucción de los tejidos nasales. Si se fuma puede llevar a fallos respiratorios, enfermedades infecciosas, pérdida de peso, grave deterioro de los dientes o alucinaciones.

El consumo de cocaína afecta: a todos

Cómo hemos podido comprobar una adicción puede ser catastrófica para los adictos. Dejan de lado su vida social y familiar, aunque son muchos los que terminan también teniendo problemas laborales.

La vida de los consumidores se empobrece, tanto a nivel cognitivo, afectivo, como en términos económicos. Lo que provocaba un sentimiento de evasión acaba por convertirse en un problema añadido a su día a día.

Gracias a nuestros 30 años de experiencia, hemos desarrollado un tratamiento completo para retomar el control real de las personas que padecen esta adicción.

Si quiere saber cómo en Impasse tratamos a las personas, solicita ahora una primera consulta gratuita.

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Síntomas para la detección precoz de la adicción a la cocaína

Con un perfil del consumidor en evolución durante las últimas décadas, cada vez resulta más difícil detectar una adicción en su fase inicial. Familiares y amigos del dependiente son los que suelen sufrir las consecuencias de los adictos a la cocaína. Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan es el sentimiento de culpabilidad por no haber ayudado antes. Generalmente, no suelen detectar la adicción, por eso te contamos cuáles son los síntomas iniciales que caracterizan un problema de adicción a la cocaína.

Con el paso del tiempo el perfil del consumidor de cocaína ha evolucionado tanto que resulta complicado identificar la drogodependencia en la fase inicial. Según la Red pública de atención a las drogodependencias en España, dependiente del ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en la actualidad el perfil de los adictos a esta sustancia tiene entre 26 y 44 años y un poder adquisitivo medio – alto. Por lo tanto, resulta muy difícil identificar al adicto que suele esconderse muy bien, aparentando una vida de lo más normal durante mucho tiempo.

Disimular el consumo de estupefacientes es fundamental para los adictos a la cocaína. A pesar de la adicción, los drogodependientes saben que esta sustancia está mal vista por gran parte de la sociedad y que el consumo puede hacer saltar las alarmas de su entorno más cercano.

Aunque las mentiras, los titubeos y el encubrimiento forman parte del día a día del cocainómano hay una combinación de síntomas y comportamientos que pueden ayudar a identificar algunos casos de adicción a la cocaína.

Estos son los principales síntomas para detectar físicamente la adicción a la cocaína:

  • Ojos enrojecidos

  • Frecuente sangrado / secreción nasal

  • Olfateo recurrente

  • Pupilas dilatadas y sensibilidad a la luz

  • Entradas frecuentes al baño

  • Cambio de grupo de amigos

  • Desapariciones frecuentes no justificadas

  • Cambios de comportamiento

  • Humor muy variable. Irritabilidad

  • Depresión o aislamiento social

  • Pérdida de interés en trabajo, estudios y ocio

  • Frecuente necesidad de dinero

En Impasse conocemos de cerca el dolor de los familiares y el sufrimiento del paciente. Por ello, enfocamos la terapia en dos vertientes. La primera, dirigida a evitar que la persona dependiente vuelva a consumir y la segunda, enfocada en descubrir y afrontar los aspectos de la vida que le han llevado a la adicción.

Descubre más sobre nuestro tratamiento de adicción a la cocaína en Madrid.

Recupera con Impasse Adicciones la ilusión de vivir cada día, como si fuera el primero de tu vida